Yamaha Pacifica SC Standard Plus: una T-shape con un mástil sobresaliente, por Tony Waka
Pros
- En este rango de precios hay pocas guitarras con esta calidad
- El mastil se toca extremadamente bien y es muy cómodo
Contras
- La humbucker del mastil no es para todo el mundo
Yamaha vuelve a mostrar sus argumentos ante el guitarrista que busca calidad a precio razonable. Su nueva serie Pacifica SC apuesta por un cuerpo tipo T-shape y llega en dos versiones que comparten buena parte del ADN: una Professional, fabricada en Japón y situada en la gama alta, y una Standard, fabricada en Indonesia y pensada para un presupuesto más ajustado. Este análisis se centra en la Standard Plus, que hemos podido ver y escuchar de la mano de Tony Waka.
- Pastillas Relectone by Rupert Neve
- Control Push-pull en tono "Focus Switch"
- Trastes medium jumbo de acero inoxidable
Clavijas de bloqueo y puente Gotoh - Cejuela Graph Tech
- Radio de 12"
- Incluye funda Deluxe acolchada
La diferencia de país de fabricación es lo más evidente entre ambas, pero no la única. La Standard monta un cuerpo de aliso de tres piezas, mientras que la Professional recurre a un aliso de dos piezas. Más allá de eso, las dos guitarras comparten un buen número de especificaciones, lo que hace que la Standard herede gran parte de lo que hace atractiva a la gama.
Hay, además, un detalle reservado a la versión Professional que a Tony le llamó especialmente la atención: Yamaha somete esas guitarras a un proceso (I.R.A. o Initial Response Acceleration) que simula que el instrumento ha sido tocado durante muchas horas —años, incluso— mediante un aparato o cámara que hace vibrar la madera. La idea juega con el conocido mito de que las guitarras vintage suenan mejor, entre otras cosas, por las horas de uso acumuladas. Es un tratamiento propio de la Professional y conviene no atribuírselo a la Standard.
Como decíamos, el cuerpo es de aliso, en tres piezas en esta Standard. Por encima encontramos un diapasón de radio compuesto, una elección que suele buscar comodidad tanto en los acordes de la parte baja del mástil como en los solos en zonas más agudas. Los trastes son de acero inoxidable, un material apreciado por su durabilidad y su tacto. La guitarra está disponible en una amplia variedad de colores.
Si hay algo en lo que Tony insiste, es en el mástil. El tacto por detrás le parece muy logrado y define la guitarra como hipercómoda de tocar. No es una sorpresa viniendo de Yamaha: la marca tiene fama de fabricar instrumentos muy accesibles al tacto, y en su opinión esa reputación está más que merecida. De hecho, es su principal argumento a la hora de recomendar la marca a quien busca su primera guitarra o una guitarra fiable a buen precio.
La configuración combina una pastilla doble (humbucker) en el mástil y una pastilla simple en el puente, ambas desarrolladas en colaboración con la marca de Rupert Neve. La simple incorpora un push-pull que recorta un poco de agudos: en guitarras de este estilo, esa pastilla tiende a pecar de exceso de brillo, y el sistema ofrece una herramienta directa para domarlo.
En la práctica, activar el recorte transforma el carácter del sonido. Con distorsión u overdrive en la pastilla de puente, el push-pull hace que el tono pase a ser bastante más cálido, algo que se nota especialmente en pasajes solistas y que invita a tocar de una forma más cálida.
El puente es del tipo Telecaster, pero con una de sus esquinas recortada para que no moleste a la mano. Es una solución pensada precisamente para quienes sufren molestias con el apoyo de la mano derecha en este tipo de puentes.
Para la demostración, Tony tocó a través de un previo de tipo Marshall, con un poco de reverb y un poco de delay. En limpio, describe el sonido de la humbucker de mástil como precioso; la posición intermedia (las dos pastillas juntas) y la pastilla de puente también le convencen. Con un poco de ganancia, la pastilla de mástil mantiene ese carácter, y la ya mencionada acción del push-pull en el puente permite pasar de un ataque más brillante a uno más redondo y cálido.
La conclusión de Tony es clara: se trata de una guitarra muy fácil de tocar, con una relación calidad-precio que sitúa a Yamaha en un terreno donde, en sus palabras, la marca hace instrumentos "de precios tremendamente competitivos con una calidad abismal".
En resumen, sus puntos fuertes son un mástil excepcionalmente cómodo y una calidad general poco habitual en su franja de precio.
Enlace de interés | Página oficial de Yamaha Pacifica SC