Entrevista: Martín Mendez de Opeth y White Stones
En esta emotiva y reveladora entrevista, charlamos con Martín Méndez, el histórico bajista de Opeth, con motivo del 25 aniversario de Blackwater Park, uno de los discos más importantes de la banda. Martín nos habla de sus orígenes en Uruguay, su infancia nómada, el bajo de su padre, su llegada a Suecia con 17 años, la grabación de Blackwater Park con Steven Wilson, el cambio de sonido de la banda, su proyecto paralelo White Stones y mucho más. Un encuentro cercano, sincero y lleno de anécdotas con uno de los bajistas más respetados del metal progresivo.
Un agradecimiento especial a las escuelas Jam Session de Barcelona, que hicieron todo lo que estuvo en su mano para conseguiros esta entrevista
Estoy encantado de estar al lado de Martín Méndez. Martín, muchísimas gracias por estar aquí.
Muchas gracias por tenerme.
Acabas de hacer una masterclass fantástica en la escuela Jam Session de Barcelona de más de 3 horas de duración, o sea, que muchas gracias por tener la energía para estar con nosotros también.
Sí, sí, ha sido un placer. Ha sido la primera masterclass de mi vida y espero realmente que haya estado bien.
Todo el mundo encantado con las anécdotas y sobre todo me ha gustado mucho la explicación de tus orígenes. Todo el tiempo que pasaste viajando tanto. Has dicho que los primeros, creo que 14 años de tu vida casi te mudaste 14 veces.
Sí.
Qué increíble.
Sí, sí. Una locura.
Fascinante. Y luego a Suecia llegaste con 17.
Con 17.
Con la idea de buscar suerte en la música.
La única meta que tenía. Sí.
Tu padre era bajista también.
También. Sí.
¿Cuál es la historia de eso?
Él comenzó a tocar de joven también y tenía su grupo. Tuvo que dejar de tocar cuando yo nací porque las circunstancias no se daban para que él siga tocando por ahí cuando mi madre tenía que estar conmigo y tampoco traía dinero a casa. Se le cortó el chollo rápido al pobre. Pero por suerte ese bajo que él tenía lo mantuvo en casa y de ahí fue que yo descubrí el instrumento.
Es una historia habitual que la música no se pueda convertir en trabajo en algunas personas, pero tu padre vio en ti ese sueño cumplido. ¿Qué te ha dicho tu padre cuando ha visto...
Está superorgulloso.
¿Qué le parece la música de Opeth y el metal en general?
Le encanta. Le encanta. Sí, sí. No sé si es porque soy yo, porque es su hijo, pero sí, le encanta.
Estamos ahora en el 25 aniversario de un disco que para todos los fans de Opeth es un puntal que es Blackwater Park. ¿Tú sientes nostalgia de la época de la elaboración?
Sí, mucha. Tengo recuerdos increíbles de esa época. Para mí en esa época era todo un poco nuevo. Grabar el disco Blackwater Park significó también el comienzo de la banda, tener una carrera, de empezar a hacer giras y fue un disco muy especial en ese sentido.
A veces tengo curiosidades muy concretas, pero no sé si se puede decir abiertamente o no. ¿Cuánto costó Blackwater Park?
No me acuerdo, la verdad. Exactamente no me acuerdo. Pero el budget era bastante bueno, por lo menos era muy bueno comparado con lo que estábamos acostumbrados de antes.
¿Había adelantos por las discográficas o editoriales o fue algo que dijisteis “Bueno, lo tenemos que pagar nosotros”?
En esa época era la discográfica.
Siempre me ha llamado la atención la elección de Steven Wilson porque, por supuesto que él tenía conexión con el metal, pero quizás en el mundo de la música extrema no sería necesariamente el primer productor. ¿Cómo llegasteis a esta idea?
La música de Opeth siempre buscamos un poco la diversidad y Steven Wilson.. Mikael era un fanático y a mí también me gustaba por Porcupine Tree en esa época. Al conocerlo, fue una idea que nos pareció a todos fantástica, de tener alguien de fuera del estilo que pueda aportar ideas y experiencias diferentes. Es realmente lo que buscábamos: enriquecer la música con algo diferente.
Otra cosa que también nos gustaba mucho es que te veíamos tocar con un Jazz Bass. Lo digo porque a veces en esa época éramos seguidores de muchos grupos de metal y todo el rato veíamos Warwick con Humbucker, Ibanez con Humbucker. ¿Cómo te quedaste con el Jazz?
Para mí... la música con la que yo crecí ya me sonaba a ese sonido. Yo buscaba ese sonido. Y cuando tuve la oportunidad por primera vez de probar un Jazz Bass realmente me enamoré del sonido. Y aparte los ídolos, tanto Jaco como Marcus Miller en esa época tocaban ese tipo de bajos. Realmente quería probarlos y me enamoré del sonido y creo que encajaba muy bien con lo que quería yo por lo menos aportar a la banda. Fue una decisión bastante natural.
Y en un directo de Opeth, nosotros que somos una web de equipo, dirías que hay como varios sonidos de efectos y pedales que podrías destacar.
Depende del setlist. Lo que uso como sonido main es siempre con un poco de distorsión, una distorsión suave, limpio y una distorsión fuerte. Y después acostumbro a tener un pedal de reverb, a veces wah-wah, depende de las canciones. A veces un envelope. Depende del setlist que tengamos. Tengo que adaptar la pedalera para esas canciones.
¿Y siempre con ampli en escenario?
Siempre.
Y ahora que nos oyen tus compañeros guitarristas de Opeth, te voy a preguntar cuál es más loco por el equipo, ¿Mikael o Fredrik?
Fredrik, sí. Uf sí, mucho más.
¿Es el que más está investigando y cambiando de pedales cada dos por tres?
Exactamente.
Hay una cosa que has contado muchas veces, el momento este de impás entre Watershed y Heritage. Te hemos visto un poco como quien daba apoyo a Mikael en esta decisión que era arriesgada con los fans. ¿Tú también sentiste el peso de la presión de la gente porque ya no hay guturales?
Sí, claro. Pero era un punto crítico en la banda y era algo más que necesario para que todos sintamos esa energía nueva, de decir vamos a seguir porque estábamos bastante quemados en esa época. Hacíamos muchísimas giras y necesitábamos ese cambio. Lo pedía el cuerpo en realidad.
Ahora me gustaría un poco hablar de White Stones, que también es muy importante. De hecho, aprendí investigando un poquito que White Stones el nombre viene de Piedras Blancas, que es un barrio o distrito de Montevideo.
Es el barrio donde yo crecí. Sí.
¿Qué tipo de barrio es?
Uf, es un barrio jodido, es un barrio duro. Un barrio trabajador realmente. Yo crecí ahí, toda mi familia es de ahí y quería rendirle un poco de tributo a ese sitio desde donde crecí.
Otra cosa que me gustó mucho descubrir es que compones empezando un poco por la guitarra, que ya has dicho en la masterclass que en realidad fue tu instrumento que más usabas al principio con grupos.
Sí, bueno, en Suecia sí.
Me gustaría saber como compositor con guitarra si te sorprendes a ti mismo diciendo “Pues toco cosas diferentes, muy distintas a las que tocaría en bajo”.
Sí. Y lo que he escuchado de otras personas que han tocado conmigo, que dicen que tengo una manera diferente de tocar la guitarra por eso mismo. Yo no soy un guitarrista, no me considero guitarrista, pero toco guitarra y compongo con guitarra y según algunos amigos tengo una manera diferente de tocar por venir del mundo del bajo.
Cuando compones para White Stones a veces tienes la sensación de que te estás acercando hacia la gravedad de Opeth o todo lo contrario, justamente como es tu espacio.
Yo realmente intento sacar lo mío de dentro. Es inevitable a lo mejor tener un poco de influencia de llevo tocando 29 años con la banda y es una de mis bandas favoritas antes de entrar. Pero realmente nunca es lo que menos quiero. Sé que mucha gente lo ha comparado cuando ha salido el disco y la influencia puede estar y no lo niego y con orgullo digo, pero realmente intento buscar algo propio.
Imagino que la gente también es inevitable que vaya comparando.
Sí. Bueno, eso también pasa.
Ya estáis en el tercer disco y has comentado que estás ya planeando un cuarto. ¿Tienes material compuesto ya?
Sí, ya tengo cinco o seis canciones más o menos. La idea es seguir componiendo el resto del año y una vez termine la gira con Opeth este año que será en noviembre, pues ya en cuanto tenga el disco listo entrar a estudiar.
Una cosa que es maravillosa para nosotros, especialmente los que vivimos en Cataluña, es que algunos compañeros de Martín son músicos que nos gustan de la escena porque hay gente de Vidres a la sang, hay gente de Face de Maybe y estamos muy orgullosos, porque además somos fans tuyos, y ver esta comunión es maravilloso. Me imagino que debes notarlo cuando explicas en Cataluña con quién tocas.
Sí, sí. Este proyecto ha sido curioso porque cuando comencé White Stones la idea no era formar una banda. En realidad yo quería cantar, era un poco así. Yo canté años atrás, antes de entrar en Opeth, canté en unas cuantas bandas, pero no había cantado en veinte y pico de años. Cuando hice lo de White Stones intenté cantar, no me gustó nada y no me salía. Fue ahí que empecé y estaba grabando en el estudio de J y fue prueba tú una y a ver qué tal. Fue un poco sin planearlo. Fue un proceso que fue encajando solo y al final se formó la banda. Contento.
Martín, esto no lo digo como parte de entrevista, es algo personal que llevo días pensando decirte: darte las gracias por la carrera que has hecho con Opeth, porque estoy seguro de que ya sabes que has aportado muchísimo a la gente, pero yo creo que nunca llegaréis a saber hasta qué punto para los que nos gusta el peso que tienen aquí. Entonces simplemente te quería dar las gracias a título personal porque en mi vida este grupo ha sido un porcentaje muy gordo.
Pues qué puedo decir, muchísimas gracias. Me conmueven las palabras.
Nada, pues en fin, guitaristas, ya sabéis que me he puesto un poco emotivo, perdonad, pero es que me gusta mucho este grupo, chicos. Hasta la próxima.