Guitarras

El músico Randy Bachman encuentra en Japón la Gretsch que le robaron 45 años antes en Canadá

08/10/2021 por Henry Amat

Lo reconozco, me encantan las historias de músicos que consiguen reunirse con sus guitarras después de que estas permanecieran desaparecidas durante décadas tras haber sido robadas, como le pasó a Billy Corgan con su Strat, o dadas por perdidas para siempre en un accidente aereo como la Gibson Les Paul Custom de Peter Frampton. La última historia de un reencuentro feliz la protagoniza Randy Bachman. El veterano guitarrista canadiense de bandas como The Guess Who y Bachman Turner Overdrive, y coautor de temas como "American Woman" que popularizó Lenny Kravitz en su versión para la banda sonora de "Austin Powers: The Spy Who Shagged Me".

Randy Bachman en los años 70 con su Gretsch 6120 Chet Atkins

Pues bien, Randy nunca se separaba de su querida Gretsch 6120 Chet Atkins de 1957 en color Western Orange con vibrato Bigsby y pastillas DeArmond negras, que compró cuando era un veinteañero con los 400 dólares que consiguió ahorrar cortando el césped y limpiando la nieve de los vecinos. Hasta el punto de que cuando estaba de gira la dejaba encadenada a las tuberías del cuarto de baño de los hoteles, pero desgraciadamente, en 1976, en un descuido de su road manager la guitarra fue robada.

Para Bachman fue un mazazo y nunca dejó de buscarla. Para compensar la pérdida, comenzó una casi enfermiza adquisición de guitarras Gretsch, ha llegado a tener 385 guitarras de la marca y está considerado uno de los mayores expertos en Gretsch.

Recientemente, y de una forma algo rocambolesca, consiguió localizar su querida guitarra gracias a un vecino que había modificado un programa de reconocimiento facial, y se dedicaba a comparar las viejas fotos de la Gretsch de Bachman con imágenes y vídeos en internet, hasta que apareció una coincidencia en YouTube en un vídeo de un guitarrista japonés llamado Takeshi.

Takeshi con la Gretsch de Randy Bachman

Después de establecer contacto con él y conocerse por medio de una videoconferencia, Takeshi accedió a devolverle la guitarra, pero con una condición, tenía que darle a cambio una Gretsch del mismo año y con las mismas especificaciones. De esa guitarra con esas características se fabricaron apenas 40 unidades, y para cualquier otra persona habría resultado casi imposible encontrar una igual, y sobre todo que no hubiera sido modificada. Pero gracias a los conocimientos de Bachman sobre la marca, y tras innumerables llamadas telefónicas e emails, logró encontrar una en una tienda de Ohio, que además tiene un número de serie que solo difiere en dos dígitos de la suya, por lo que probablemente fueron fabricadas con pocos días de diferencia.

Así contaba Randy Bachman la historia en su cuenta de Youtube:

Ahora Randy Bachman sólo está esperando que se suavicen las restricciones por el Covid para poder viajar a Tokio y hacer el intercambio. De momento ya ha encargado un enorme flight case de aluminio para traérsela de vuelta a EEUU, y seguro que esta vez no la va a perder de vista ni un segundo.

Más información | Randy Bachman

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