No solo séptima, si conoces el acorde procura tocar la nota que le caracteriza según el modo en que te muevas, aunque es cierto que con las séptimas se crea mucha variedad.
También puedes tocar la armonización o cualquier nota de la armonización del arpegio en el que estás tocando, 1-3-5-7. Si sabes las reglas puedes incluso usar 9, 11... Pero cuidado con el acorde que estás tocando que la tensión puede ser excesiva.
Ten en cuenta que también puedes hacer melodía con más de una escala, sobre todo si tocas sobre una melodía de
bajo
, o sobre intervalos de quintas, ya que cuantas menos notas contiene la base, más modos y tonalidades podemos utilizar, puesto que a la base le son comunes más notas de más escalas.
Si quieres reforzar la melodía (por paradójico que resulte) intenta probar a tocar no por melodía (una nota por tiempo) sino en armonía (con intervalos).
Por ejemplo, con octavas, terceras... Así crearas una sensación de dos voces muy interesante para el oyente.