¿Que puede tener este instrumento para que nos haga sentir tantas sensaciones y tanto cariño por el?
Porque una cosa es el sonido que pueda salir de la guitarra y la música que podamos hacer con ella, etc... y otra muy diferente es la sensación que sentimos de tener como un tesoro guardado en un estuche y que siempre que lo abrimos se establece esa magia que nos renueva y nos incita a cogerla y empezar a hacerla sonar poco a poco mientras retocamos y mejoramos su rebelde afinación.
Si la guitarra fuera un instrumento que estuviera siempre afinado como la trompeta o el saxo, etc... yo pienso que nos gustaría un poco menos, porque esa pequeña lucha inicial de afinar un instrumento hasta llegar a atemperarlo mas o menos perfectamente, es como algo similar al contacto con algo vivo y que no siempre esta dispuesto a conversar con nosotros.
Desde que me hice amigo y amante de la guitarra, ella siempre me ha acompañado a muchos sitios y no siempre los mas idóneos, pero al estar en esos sitios con ella cerca, yo me sentía mas acompañado y aunque no la sacara de su estuche, yo sabia que ella estaba ahí dispuesta a charlar conmigo en cuando yo la templara un poquito.
Al escribir este post me están empezando a venir a la cabeza tantos recuerdos al lado de la guitarra, que no puedo evitar el sentirme demasiado emocionado.
Un abrazo

